Mi Cuarto Trastero: EL LADRÓN DEL TIEMPO

23.2.10

EL LADRÓN DEL TIEMPO


"¿Cómo lo haces? Yo no sé de dónde sacas el tiempo". He oído muchas veces esta frase adaptada a muchos contextos de mi vida, sobre todo al académico, y siempre me encojo de hombros y esbozo una sonrisa pero hoy voy a dar una respuesta sin tratar de herir sensibilidades, os juro que esa no es la intención de estas líneas. 
Evidentemente para poder hacer cosas como llevar este blog y mantener un diseños - al menos para mí - considerablemente atractivo (perdonad la poca modestia) hace falta tiempo. Ahora bien, ¿de dónde sale ese tiempo? 
He aquí la cuestión.
Pues ese tiempo sale de robárselo a otras actividades y, en su mayor parte, de quitárselo al desarrollo de otras facetas más "personales" de mi vida. ¿Qué se le va a hacer? pero esta es la única verdad.
Ahora os estaréis imaginando a un chico "rarito" que no sale de su casa... (sobre todo los que no me conozcan) y esto tampoco sería cierto. Yo salgo como el que más, pero hay momentos en que me apetecería llamar a alguien y pasar la tarde tomando una caña pero, en lugar de eso, me pongo a escribir post tan aparentemente inútiles como este para esos cuanto pocos que me leéis y a los que siempre estaré agradecido. Claro que para tener ese tipo de relaciones hay que cultivarlas y tal vez ese sea mi gran fallo, que no las cultivo. 
Sinceramente, siempre me han dado envidia (sana, que sí que existe, aunque es envidia al fin y al cabo) las amistades de los demás, saber que hay gente que siempre tendrá alguien que le eche el brazo sobre los hombros tanto para lo bueno como para lo malo. Alguien que se pase una hora hablando con otra persona al teléfono por el simple hecho de que haga mucho que no sepa qué tal está o porque se llamen para darse alguna noticia importante. Es decir (va por la mañana del lunes), siempre he envidiado a los que tienen amigos incondicionales.
Pero, como decía antes, esto será sobre todo culpa mía, que no he sabido encontrar a esa persona o que no la he dejado entrar en mi vida hasta tal punto...
En fin, basta ya de lamentarse. Como dice una amiga "puede que hoy no sea un día perfecto, pero este es un momento perfecto para cambiar tu día". Y por eso, os dejo esta canción que me lo alegra casi siempre:

En otro orden de cosas, el experimento de "Yo también..." sigue adelante. Ya sé que por lo menos tres personas además de mí, y otras tantas que no han sido capaces de marcar una casillita y hacer un clic de ratón, jugaban de pequeños a no pisar las rayas del suelo. Lo único que puedo añadir a esto es que la tradición sigue, porque mi hermano también lo hace. 
Como siempre, gracias por leerme. Ns vms. 

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